
Hoy nuevamente escribo después de varios años de silencio. Hay!!! cuán cierto son las palabras de Jesucristo al decir que "el espiritú es animoso, pero la carne es débil". Que pena que a pesar de creer que otro mundo es posible los "tentáculos del sistema" nos alcancen y nos vuelvan a confundir entre el ruido y las luces. Pido perdón por mi silencio, pido perdón por haberme perdido, pido perdón por mi debilidad. Hoy escribo nuevamente desde el agobio y cansancio que produce este estilo de vida en que la mayor preocupación es poder conseguir los ingresos suficientes para cubrir las necesidades que tenemos mensualmente y eso al final termina enajenándonos y nuevamente nos olvidamos de lo más importante: LA VIDA. Hasta ¿cuándo vamos a vivir para trabajar?, ¿cuándo será el día en que trabajemos para vivir?. Sólo puedo decir que la tarea no es fácil, muy por el contrario lo fácil es perderse en el camino, pero lo importante es no perder la esperanza para volver a retomar la senda, asumir que somos seres humanos débiles y pecadores y hago referencia a este término porque así podemos tener la capacidad de redención, si lo miramos desde otro punto de vista podemos caer en la comodidad y en una mayor enajenación, quitándonos la esperanza de poder volver a contruir otro mundo. Aunque no lo crean ya me siento mejor y con mayores fuerzas para seguir en la lucha diaria porque se que otro mundo es posible y eso primeramente parte por mi.
