Amigos mios, sin duda para mi existen durante el año 2 fiestas que llenan de gozo mi corazón, una de ellas es la Pascua de Resurreción y la otra es la Navidad. Ambas fiestas representan un nacimiento y espero que esta Navidad sea para todos nosotros un nacer de nuevo.
Les deseo de todo corazón que el Nacimiento del Niño Jesús traiga a vuestras vida, paz, amor y mucha felicidad, pero por sobre todo deseo que esta Navidad nos permita renacer a una nueva vida, donde cada uno de nosotros podamos remirarnos para reconocer nuestros talentos y para que con las pequeñas cosas de la vida podamor ir contruyendo otro mundo, que verdaderamente es posible sólo con la tarea y el granito de arena que le aportemos cada uno de nosotros.
Feliz Navidad a todas y todos.
martes, 25 de diciembre de 2007
domingo, 16 de diciembre de 2007
La Misión
Escuchando una hermosa canción que dice "Señor yo quiero abandonarme, como el barro en las manos del alfarero, toma mi vida y hazla de nuevo, yo quiero ser un vaso nuevo", me nace esta reflexión, algunos de ustedes pensarán que como es una canción cristiana, hay que entenderla en ese contexto y que lo que estoy escribiendo no tiene sentido para aquellos que no creen en Dios.
Pero, es todo lo contrario, lo importante es el comprender lo que significa la palabra abandonarse, osea entregrase, donarse. Ustedes se preguntarán a ¿qué?. A lo que realmente importa, a una nueva tarea, a una verdadera misión, para no pasar por este mundo, tan sólo consumiendo aire y luchando por tener sólo éxito o riquezas.
Hay que despertar de este aletargamiento, hay que remirar en el interior de nuestro corazón y de nuestra conciencia, para descubrir la verdadera misión que tenemos en este mundo.
Cuantas veces no hemos dicho que este mundo esta mal o que este mundo debiera ser mejor y es verdad este mundo debiera ser mejor, pero hagámosno realmente cargo de eso, trabajemos por un mundo mejor.
Ustedes se preguntaran ¿cómo se hace eso?, si nosotros no tenemos una posición priviligeada en esta sociedad, ni tenemos poder económico o político, es más si somos simples y comunes seres humanos, que cada mañana amanecemos apurados, cansados, llenos de actividades y preocupaciones y continuamos el día entre los problemas, el trabajo, los niños, las cuentas, etc., por lo tanto terminamos por las tardes aun más cansados de lo que amanecimos y entonces ¿cuál es la solución para todo esto?, fácil sacarnos el KINO ya que con dinero se resuelve todo, entonces cada semana compramos nuestros numeritos de la suerte y de pasadita le pedimos a Dios que nos haga el milagrito y así pasamos los días, las semanas y los años, enajenados por este sistema y no nos damos cuenta que este modelo tiene sus artimañas y tentáculos para que sigamos siempre haciendo lo mismo, día tras día, semana tras semana y año tras año.
Hoy yo grito, desde mis entrañas, basta de tanto adomercimiento, de tanto individualismo, de seguir siendo los tontos útiles de este sistema de vida, centrada en el éxito, el poder y las riquezas. Basta de pasar por este mundo, como zombis, como seres inhumanos, encontremos el verdadero sentido a la vida.
Remirémonos para reconocer nuestros talentos y encontrar a que hemos sido llamados, cual es la misión que tenemos encomendada en este mundo, porque a algo hemos venido, a algo importante hemos sido llamados, que más importante que cuidar, querer, consolar, escuchar, apoyar, proteger a los otros, partamos desde estas cosas simples, sobre todo hoy que todo es tan impersonal e inhumano.
En simples palabras volvamos a ser humanos, verdaderos hombres y mujeres, que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.
Pero, es todo lo contrario, lo importante es el comprender lo que significa la palabra abandonarse, osea entregrase, donarse. Ustedes se preguntarán a ¿qué?. A lo que realmente importa, a una nueva tarea, a una verdadera misión, para no pasar por este mundo, tan sólo consumiendo aire y luchando por tener sólo éxito o riquezas.
Hay que despertar de este aletargamiento, hay que remirar en el interior de nuestro corazón y de nuestra conciencia, para descubrir la verdadera misión que tenemos en este mundo.
Cuantas veces no hemos dicho que este mundo esta mal o que este mundo debiera ser mejor y es verdad este mundo debiera ser mejor, pero hagámosno realmente cargo de eso, trabajemos por un mundo mejor.
Ustedes se preguntaran ¿cómo se hace eso?, si nosotros no tenemos una posición priviligeada en esta sociedad, ni tenemos poder económico o político, es más si somos simples y comunes seres humanos, que cada mañana amanecemos apurados, cansados, llenos de actividades y preocupaciones y continuamos el día entre los problemas, el trabajo, los niños, las cuentas, etc., por lo tanto terminamos por las tardes aun más cansados de lo que amanecimos y entonces ¿cuál es la solución para todo esto?, fácil sacarnos el KINO ya que con dinero se resuelve todo, entonces cada semana compramos nuestros numeritos de la suerte y de pasadita le pedimos a Dios que nos haga el milagrito y así pasamos los días, las semanas y los años, enajenados por este sistema y no nos damos cuenta que este modelo tiene sus artimañas y tentáculos para que sigamos siempre haciendo lo mismo, día tras día, semana tras semana y año tras año.
Hoy yo grito, desde mis entrañas, basta de tanto adomercimiento, de tanto individualismo, de seguir siendo los tontos útiles de este sistema de vida, centrada en el éxito, el poder y las riquezas. Basta de pasar por este mundo, como zombis, como seres inhumanos, encontremos el verdadero sentido a la vida.
Remirémonos para reconocer nuestros talentos y encontrar a que hemos sido llamados, cual es la misión que tenemos encomendada en este mundo, porque a algo hemos venido, a algo importante hemos sido llamados, que más importante que cuidar, querer, consolar, escuchar, apoyar, proteger a los otros, partamos desde estas cosas simples, sobre todo hoy que todo es tan impersonal e inhumano.
En simples palabras volvamos a ser humanos, verdaderos hombres y mujeres, que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.
miércoles, 28 de noviembre de 2007
Invitación
Amigos míos, hoy les escribo desde mi deber como hija de Dios, ha sido un llamado que nace a la luz de un par de fotografías que me fueron enviadas por mail, donde claramente se ven niños sufriendo de hambruna en África, talvez a mas de alguno de ustedes les ha llegado esas desgarrantes fotos.
Tengo que confesar que algo nuevo se provocó en mi, al ver tanto dolor y tanta miseria que me es imposible callarme. Y hoy mis palabras nacen más allá del corazón , sino desde el vientre mismo. Mi primera pregunta fue como ¡Dios puede permitir tanto dolor, tanta miseria!, pero después recapacite y me di cuenta que los que permitimos ese tipo de brutalidad somos los seres humanos, hombres y mujeres que somos indolentes ante el sufrimiento de los otros.
Cuantas veces no hemos pedido a Dios porque no nos falte nada, que nuestros seres queridos estén bien, pero ¿qué hacemos nosotros para que otros que no son nuestros seres queridos estén bien?, ¿cómo día a día aportamos a la construcción del reino o a qué otro mundo sea posible?, si tenemos centrada la vida en el éxito y en el dinero. Si sólo nos mueve el individualismo, el egoísmo y el consumismo, ¿cuántas veces no nos hemos generado necesidades, innecesarias?, ¿era preciso comprar un nuevo televisor, porque el anterior había dejado de ser moderno o cambiar el celular o llenarnos de nueva ropa, porque la que teníamos ya no está de moda?.
Con esto no quiero incomodar a nadie, ni juzgar a nadie, sólo quiero hacer un llamado a reencontrarnos con el verdadero sentido que tiene la vida, a reencontrarnos con nosotros, a reencontrarnos con el rostro de Cristo y eso solamente se puede hacer por medio de la hermosa tarea del encuentro con los otros, con nuestros semejantes, con aquel que quiere entrar al metro cada mañana igual que yo, con aquella madre que sufre por sus hijos, por aquellos que lloran a sus muertos, por aquellos que están enfermos, y sobre todos en los niños como los que viven en África, que han sido tan castigados por este sistema que sólo se preocupa de generar riqueza.
Me pregunto ¿para donde vamos? y ¿hasta cuando vamos a ser tan ciegos?.
Los invito a despertar, a creer que otro mundo es posible, desde cada uno de nosotros desde “el corazón central que no juega con palabras, ni trafica con sueños” como tan bien lo dijera Borges en uno de sus poemas.
Los invito en vísperas de Navidad a encontrarle el verdadero sentido que tiene el Nacimiento del Cristo, los invito a la hermosa locura de hacer nuestras vidas distintas a lo que este sistema nos llama a ser cada día, a no centrar esta navidad en el consumismo, sino en el donarnos .
En simples palabras a amar, a perdonar y a dar la vida por los otros, y no me estoy refiriendo a morir por los otros, como lo hizo Cristo con su muerte en la Cruz, sino en el verdadero regalo de darnos a los otros, a los amigos y a los no tan amigos y sobre todo a los que sufren los atropellos del sistema de vida que hemos creado los hombres y que se encuentra muy lejano a lo que verdaderamente quiere Dios para este mundo.
Con este pequeño paso de regalarnos, estamos dando el primer paso para que otro mundo sea posible.
Yo comencé hoy día, cuando decidí que iba a guardar mi miedo y empezar a regalarme a ustedes a través de mis palabras.
Tengo que confesar que algo nuevo se provocó en mi, al ver tanto dolor y tanta miseria que me es imposible callarme. Y hoy mis palabras nacen más allá del corazón , sino desde el vientre mismo. Mi primera pregunta fue como ¡Dios puede permitir tanto dolor, tanta miseria!, pero después recapacite y me di cuenta que los que permitimos ese tipo de brutalidad somos los seres humanos, hombres y mujeres que somos indolentes ante el sufrimiento de los otros.
Cuantas veces no hemos pedido a Dios porque no nos falte nada, que nuestros seres queridos estén bien, pero ¿qué hacemos nosotros para que otros que no son nuestros seres queridos estén bien?, ¿cómo día a día aportamos a la construcción del reino o a qué otro mundo sea posible?, si tenemos centrada la vida en el éxito y en el dinero. Si sólo nos mueve el individualismo, el egoísmo y el consumismo, ¿cuántas veces no nos hemos generado necesidades, innecesarias?, ¿era preciso comprar un nuevo televisor, porque el anterior había dejado de ser moderno o cambiar el celular o llenarnos de nueva ropa, porque la que teníamos ya no está de moda?.
Con esto no quiero incomodar a nadie, ni juzgar a nadie, sólo quiero hacer un llamado a reencontrarnos con el verdadero sentido que tiene la vida, a reencontrarnos con nosotros, a reencontrarnos con el rostro de Cristo y eso solamente se puede hacer por medio de la hermosa tarea del encuentro con los otros, con nuestros semejantes, con aquel que quiere entrar al metro cada mañana igual que yo, con aquella madre que sufre por sus hijos, por aquellos que lloran a sus muertos, por aquellos que están enfermos, y sobre todos en los niños como los que viven en África, que han sido tan castigados por este sistema que sólo se preocupa de generar riqueza.
Me pregunto ¿para donde vamos? y ¿hasta cuando vamos a ser tan ciegos?.
Los invito a despertar, a creer que otro mundo es posible, desde cada uno de nosotros desde “el corazón central que no juega con palabras, ni trafica con sueños” como tan bien lo dijera Borges en uno de sus poemas.
Los invito en vísperas de Navidad a encontrarle el verdadero sentido que tiene el Nacimiento del Cristo, los invito a la hermosa locura de hacer nuestras vidas distintas a lo que este sistema nos llama a ser cada día, a no centrar esta navidad en el consumismo, sino en el donarnos .
En simples palabras a amar, a perdonar y a dar la vida por los otros, y no me estoy refiriendo a morir por los otros, como lo hizo Cristo con su muerte en la Cruz, sino en el verdadero regalo de darnos a los otros, a los amigos y a los no tan amigos y sobre todo a los que sufren los atropellos del sistema de vida que hemos creado los hombres y que se encuentra muy lejano a lo que verdaderamente quiere Dios para este mundo.
Con este pequeño paso de regalarnos, estamos dando el primer paso para que otro mundo sea posible.
Yo comencé hoy día, cuando decidí que iba a guardar mi miedo y empezar a regalarme a ustedes a través de mis palabras.
lunes, 26 de noviembre de 2007
Algunas reflexiones sobre el poder
El PODER, aquella capacidad dominio y facultad que alguien tiene para mandar o ejecutar algo, en los países democráticos el poder es entregado por la ciudadanía, como un acto democrático. Y ahí vemos a todos aquellos candidatos a algo...mostrando su mejor cara. No quiero decir con esto que no sean honestos, sino que simplemente, como en el pololeo hay que mostrar lo bonito y guardarse lo feo.
Lo importante del poder es efectivamente aquella capacidad que se tiene para ejecutar algo, pero ese algo en provecho de todos, de la ciudadanía, aquella que ha depositado su fe y esperanza en ese alguien, que dice lo va a representar, que va a preocuparse (la verdad la ciudadanía espera que se OCUPE) de sus intereses y necesidades.
Y ¿qué pasa con aquel que ejerce ese poder?, son muy pocos los que mantienen el equilibrio, los más se dedican a ser déspotas, a ejercer su autoridad como si fuesen DIOSES y dictan reglas, normas o leyes en forma vertical.
¿A caso se les olvido la ciudadanía?, ¿se les olvido que representan a aquellos que han creído en él (o ella)? Puede ser que no, pero como creen que tienen una capacidad sobrenatural, son capaces además de juzgar que esto que dictaminan es lo mejor para todos, como si los demás no pensaran, o como si fuesen tan inafortunados que es necesario actuar por ellos. Como un Padre que actúa en función de lo mejor para sus hijos.
Pero, la ciudadanía no es menor de edad y no necesita de un Padre que piense y actúe por ellos. Sino de ser escuchada, tomada en cuenta, ser respeta en sus intereses y decisiones. En simples palabras que se ejerza la DEMOCRACIA.
Y ¿qué es la democracia?. Es aquella intervención del pueblo en el Gobierno, es la ciudadanía la que ejecuta el poder a través de aquel o aquella que lo representa, le entrega a una persona la capacidad para gobernar.
Y ¿por qué los elegidos para esta tarea se olvidan de aquellos que los han designado?
Porque el Poder tiene la capacidad de enajenar a la personas, de destruir principios, de olvidarse de la capacidad democrática. Es como una venda en los ojos que hace que la persona que tiene el poder no vea más allá de sus propias ideas y de su propia realidad.
El poder tiene la capacidad de hacer que nos olvidemos de la esencia de nosotros mismos, de hacernos olvidar de lo importante que es la humildad en nuestro quehacer
El poder tiene la capacidad de hacernos creer que somos seres supremos. Y cuando llegamos ahí, la verdad, estamos muy lejos del verdadero sentido que tiene el ejercicio del poder democrático.
Por último se los dejo para vuestra reflexión.
Lo importante del poder es efectivamente aquella capacidad que se tiene para ejecutar algo, pero ese algo en provecho de todos, de la ciudadanía, aquella que ha depositado su fe y esperanza en ese alguien, que dice lo va a representar, que va a preocuparse (la verdad la ciudadanía espera que se OCUPE) de sus intereses y necesidades.
Y ¿qué pasa con aquel que ejerce ese poder?, son muy pocos los que mantienen el equilibrio, los más se dedican a ser déspotas, a ejercer su autoridad como si fuesen DIOSES y dictan reglas, normas o leyes en forma vertical.
¿A caso se les olvido la ciudadanía?, ¿se les olvido que representan a aquellos que han creído en él (o ella)? Puede ser que no, pero como creen que tienen una capacidad sobrenatural, son capaces además de juzgar que esto que dictaminan es lo mejor para todos, como si los demás no pensaran, o como si fuesen tan inafortunados que es necesario actuar por ellos. Como un Padre que actúa en función de lo mejor para sus hijos.
Pero, la ciudadanía no es menor de edad y no necesita de un Padre que piense y actúe por ellos. Sino de ser escuchada, tomada en cuenta, ser respeta en sus intereses y decisiones. En simples palabras que se ejerza la DEMOCRACIA.
Y ¿qué es la democracia?. Es aquella intervención del pueblo en el Gobierno, es la ciudadanía la que ejecuta el poder a través de aquel o aquella que lo representa, le entrega a una persona la capacidad para gobernar.
Y ¿por qué los elegidos para esta tarea se olvidan de aquellos que los han designado?
Porque el Poder tiene la capacidad de enajenar a la personas, de destruir principios, de olvidarse de la capacidad democrática. Es como una venda en los ojos que hace que la persona que tiene el poder no vea más allá de sus propias ideas y de su propia realidad.
El poder tiene la capacidad de hacer que nos olvidemos de la esencia de nosotros mismos, de hacernos olvidar de lo importante que es la humildad en nuestro quehacer
El poder tiene la capacidad de hacernos creer que somos seres supremos. Y cuando llegamos ahí, la verdad, estamos muy lejos del verdadero sentido que tiene el ejercicio del poder democrático.
Por último se los dejo para vuestra reflexión.
sábado, 24 de noviembre de 2007
Clase Media a medias
Escuchando a mi hijo, una mañana en que mostrándome una polera que ya no le cabía en su cuerpecito, me decía “esta polera mamá hay que dársela a los niñitos pobres”. Desde esta frase surge para mi una interrogante en torno a lo que es la pobreza y la riqueza y a la posición que adoptamos tener cada uno de nosotros en esta sociedad.
Sin duda, mi pequeño de cinco años, no se consideraba parte del grupo de pobreza, la verdad conozco personas que tienen muchos más años que mi hijo y que tampoco se consideran dentro de este grupo, siendo sincera yo estuve pensando lo mismo durante muchos años. ¿Entonces a que grupo pertenecemos? ¿al de los ricos?.
Partamos definiendo riqueza, la palabra nos hace alusión a un grupo de personas que concentran la acumulación de bienes que poseen un valor económico. Sabemos que este grupo es reducido y son los que poseen los mayores ingresos en este país. ¿Qué bienes tenemos nosotros?, ¿una casa?, por la cual mensualmente cancelamos un arriendo y en el mejor de los casos un dividendo a 20 o 30 años, ¿un auto?, ¿un televisor, un plasma?, ¿un gran equipo musical? ¿computador, cable, Internet, etc.?. Cada uno de estos privilegios tienen un precio, los que hay que cancelar mensualmente, por lo tanto el nivel de endeudamiento es mayor al ingreso mensual que percibimos.
Entonces ¿quienes somos nosotros?, ¿cómo nos denominamos, para no sentirnos menos de los que más tienen?. Simplemente somos los de la Clase Media, los que aparentamos a través de la obtención de algunos bienes el no sentirnos menos o empobrecidos, el cual cancelamos por medio de nuestro sueldo, en interminables cuotas y a un precio elevadísimo y con esto no me estoy refiriendo al costo, sino más bien a lo esclavizante que es lograr cumplir con dichos compromisos, por lo tanto hay que trabajar largas jornadas laborales.
Pero, si de la noche a la mañana, ya no tenemos la fuente de donde obtenemos los ingresos, en simple chileno nos quedamos sin pega ¿De que clase somos ahora?. ¿Qué pasa con la casa, el auto y los otros privilegios?.
Definitivamente se acumulan meses de dividendos o arriendo, que finalmente puede terminar en un cambio de vivienda, allegados con un familiar, entonces la familia de nuclear para a ser extendida, aguantando la convivencia diaria con otros a quienes veíamos una vez cada cierto tiempo en alguna reunión familiar. El auto es imposible de seguir manteniéndolo, finalmente nos damos cuenta lo costoso que es este medio de movilización y cuanto más se agudiza la crisis económica, es cuanto más lejos vemos la posibilidad de seguir conservándolo.
De los demás privilegios ni hablar, ya no se puede tener Internet o cable, hay que conformarse en volver a ver sólo los canales nacionales, en ese, el fenomenal plasma que habíamos comprado hace un par de meses atrás, la verdad bastante costoso el aparatito, pero el estatus lo ameritaba.
¿y que pasa ahora?, conozco personas que no pueden comprender la situación y siguen la misma rutina por meses, y lo único que consiguen es endeudarse cada vez más, pero creen que al mes siguiente será distinto, que el escenario va ha cambiar y por ende su realidad será diferente, que terminará la pesadilla y se imaginan eso, que este periodo crítico es sólo una pesadilla.
Pero, la verdad, no logran asimilar nada, al final cuando se estabilizan un poco, se vuelve a la misma rutina anterior, pero esta vez más endeudados y no logran comprender que en la vida las cosas pasan por algo y que si queremos realmente ser hombres y mujeres íntegros debemos pensar cuál es el verdadero sentido de lo que nos ocurre alrededor. Que no estamos en este mundo para ser meros consumidores, ni para pensar que somos seres superiores, por tener un poquito más de recursos que otros. Sino para aportar a este mundo con solidaridad, alegría, buena convivencia, paz y armonía.
En virtud de lo anterior, entonces, ¿que es la Clase Media?.
Me atrevo a afirmar que es un estado ficticio que nos inventamos para no reconocer que no somos parte del pequeño grupo de personas que poseen los ingresos más altos.
Sin duda, mi pequeño de cinco años, no se consideraba parte del grupo de pobreza, la verdad conozco personas que tienen muchos más años que mi hijo y que tampoco se consideran dentro de este grupo, siendo sincera yo estuve pensando lo mismo durante muchos años. ¿Entonces a que grupo pertenecemos? ¿al de los ricos?.
Partamos definiendo riqueza, la palabra nos hace alusión a un grupo de personas que concentran la acumulación de bienes que poseen un valor económico. Sabemos que este grupo es reducido y son los que poseen los mayores ingresos en este país. ¿Qué bienes tenemos nosotros?, ¿una casa?, por la cual mensualmente cancelamos un arriendo y en el mejor de los casos un dividendo a 20 o 30 años, ¿un auto?, ¿un televisor, un plasma?, ¿un gran equipo musical? ¿computador, cable, Internet, etc.?. Cada uno de estos privilegios tienen un precio, los que hay que cancelar mensualmente, por lo tanto el nivel de endeudamiento es mayor al ingreso mensual que percibimos.
Entonces ¿quienes somos nosotros?, ¿cómo nos denominamos, para no sentirnos menos de los que más tienen?. Simplemente somos los de la Clase Media, los que aparentamos a través de la obtención de algunos bienes el no sentirnos menos o empobrecidos, el cual cancelamos por medio de nuestro sueldo, en interminables cuotas y a un precio elevadísimo y con esto no me estoy refiriendo al costo, sino más bien a lo esclavizante que es lograr cumplir con dichos compromisos, por lo tanto hay que trabajar largas jornadas laborales.
Pero, si de la noche a la mañana, ya no tenemos la fuente de donde obtenemos los ingresos, en simple chileno nos quedamos sin pega ¿De que clase somos ahora?. ¿Qué pasa con la casa, el auto y los otros privilegios?.
Definitivamente se acumulan meses de dividendos o arriendo, que finalmente puede terminar en un cambio de vivienda, allegados con un familiar, entonces la familia de nuclear para a ser extendida, aguantando la convivencia diaria con otros a quienes veíamos una vez cada cierto tiempo en alguna reunión familiar. El auto es imposible de seguir manteniéndolo, finalmente nos damos cuenta lo costoso que es este medio de movilización y cuanto más se agudiza la crisis económica, es cuanto más lejos vemos la posibilidad de seguir conservándolo.
De los demás privilegios ni hablar, ya no se puede tener Internet o cable, hay que conformarse en volver a ver sólo los canales nacionales, en ese, el fenomenal plasma que habíamos comprado hace un par de meses atrás, la verdad bastante costoso el aparatito, pero el estatus lo ameritaba.
¿y que pasa ahora?, conozco personas que no pueden comprender la situación y siguen la misma rutina por meses, y lo único que consiguen es endeudarse cada vez más, pero creen que al mes siguiente será distinto, que el escenario va ha cambiar y por ende su realidad será diferente, que terminará la pesadilla y se imaginan eso, que este periodo crítico es sólo una pesadilla.
Pero, la verdad, no logran asimilar nada, al final cuando se estabilizan un poco, se vuelve a la misma rutina anterior, pero esta vez más endeudados y no logran comprender que en la vida las cosas pasan por algo y que si queremos realmente ser hombres y mujeres íntegros debemos pensar cuál es el verdadero sentido de lo que nos ocurre alrededor. Que no estamos en este mundo para ser meros consumidores, ni para pensar que somos seres superiores, por tener un poquito más de recursos que otros. Sino para aportar a este mundo con solidaridad, alegría, buena convivencia, paz y armonía.
En virtud de lo anterior, entonces, ¿que es la Clase Media?.
Me atrevo a afirmar que es un estado ficticio que nos inventamos para no reconocer que no somos parte del pequeño grupo de personas que poseen los ingresos más altos.
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