Escuchando una hermosa canción que dice "Señor yo quiero abandonarme, como el barro en las manos del alfarero, toma mi vida y hazla de nuevo, yo quiero ser un vaso nuevo", me nace esta reflexión, algunos de ustedes pensarán que como es una canción cristiana, hay que entenderla en ese contexto y que lo que estoy escribiendo no tiene sentido para aquellos que no creen en Dios.
Pero, es todo lo contrario, lo importante es el comprender lo que significa la palabra abandonarse, osea entregrase, donarse. Ustedes se preguntarán a ¿qué?. A lo que realmente importa, a una nueva tarea, a una verdadera misión, para no pasar por este mundo, tan sólo consumiendo aire y luchando por tener sólo éxito o riquezas.
Hay que despertar de este aletargamiento, hay que remirar en el interior de nuestro corazón y de nuestra conciencia, para descubrir la verdadera misión que tenemos en este mundo.
Cuantas veces no hemos dicho que este mundo esta mal o que este mundo debiera ser mejor y es verdad este mundo debiera ser mejor, pero hagámosno realmente cargo de eso, trabajemos por un mundo mejor.
Ustedes se preguntaran ¿cómo se hace eso?, si nosotros no tenemos una posición priviligeada en esta sociedad, ni tenemos poder económico o político, es más si somos simples y comunes seres humanos, que cada mañana amanecemos apurados, cansados, llenos de actividades y preocupaciones y continuamos el día entre los problemas, el trabajo, los niños, las cuentas, etc., por lo tanto terminamos por las tardes aun más cansados de lo que amanecimos y entonces ¿cuál es la solución para todo esto?, fácil sacarnos el KINO ya que con dinero se resuelve todo, entonces cada semana compramos nuestros numeritos de la suerte y de pasadita le pedimos a Dios que nos haga el milagrito y así pasamos los días, las semanas y los años, enajenados por este sistema y no nos damos cuenta que este modelo tiene sus artimañas y tentáculos para que sigamos siempre haciendo lo mismo, día tras día, semana tras semana y año tras año.
Hoy yo grito, desde mis entrañas, basta de tanto adomercimiento, de tanto individualismo, de seguir siendo los tontos útiles de este sistema de vida, centrada en el éxito, el poder y las riquezas. Basta de pasar por este mundo, como zombis, como seres inhumanos, encontremos el verdadero sentido a la vida.
Remirémonos para reconocer nuestros talentos y encontrar a que hemos sido llamados, cual es la misión que tenemos encomendada en este mundo, porque a algo hemos venido, a algo importante hemos sido llamados, que más importante que cuidar, querer, consolar, escuchar, apoyar, proteger a los otros, partamos desde estas cosas simples, sobre todo hoy que todo es tan impersonal e inhumano.
En simples palabras volvamos a ser humanos, verdaderos hombres y mujeres, que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.
domingo, 16 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario